Aunque no logra transmitir del todo la enorme influencia que tuvo Leigh Bowery, sí muestra ese lado transgresor, la moda, el performance y el uso de su propio cuerpo como un lienzo, incluso esas decisiones artisticas que cruzaron líneas éticas y que al dia de hoy tambien serian cuestionables.Una figura adelantada a su tiempo y en muchos aspectos, también al nuestro. El final se siente plano, pero el documental consigue retratar, a grandes rasgos, por qué Leigh Bowery fue un auténtico revolucionario











