La voz de Andy Serkis acompaña a este notable cortometraje animado ubicado poco antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando las palomas fueron desplazadas por el teléfono pues, ¿quién necesita un pájaro para enviarse mensajes si se puede hacer con ese nuevo aparato? Por supuesto, cuando llega la guerra, las palomas -en este caso, el macho protagonista- se vuelve fundamental para enviar y recibir mensajes en el frente. Todo un héroe emplumado... hasta que deja de ser necesaria su presencia.El estilo de animación de Sussigan me hizo recordar al Disney de los años 50/60 y la historia escrita por el propio director, en colaboración con Julien Wagner y Timo von Guten, se mueve entre la crónica histórica didáctica y la necesaria reflexión sobre nuestra relación con "nuestros" animales -que, en realidad, no nos necesitan y, por lo tanto, no son nuestros.








